"Escribid con amor, con corazón, lo que os alcance, lo que os antoje. Que eso será bueno en el fondo, aunque la forma sea incorrecta; será apasionado, aunque a veces sea inexacto; agradará al lector, aunque rabie Garcilaso; no se parecerá a lo de nadie; pero; bueno o malo, será vuestro, nadie os lo disputará; entonces habrá prosa, habrá poesía, habrá defectos, habrá belleza." DOMINGO F. SARMIENTO



lunes, 10 de abril de 2017

TROMPADAS E INSULTOS

Ivan Jorge BARTOLUCCI  (Paris, 11/03/2017)

Trompadas e insultos exaltados en el acto de la CGT en el centro de Buenos Aires, trompadas e insultos en la manifestación por el Día de la Mujer frente a la catedral de la misma ciudad, insultos e intervención desproporcionada de la policía en una playa de Necochea. ¿Existe un nexo entre estas tres explosiones de violencia? A mi ver, sí y no.
No, porque los motivos y el mensaje que los puños y las palabrotas querían expresar en sendos eventos son diferentes y no deben ser confundidos. Pero sí, porque estos eventos demuestran una carga difusa de violencia, de intolerancia y mismo de ferocidad. Esto es preocupante porque denota un estado de crispación que podría derivar en otras tantas explosiones y, si las condiciones de liderazgo estuvieren presentes, en una ola generalizada de violencia social.
Por memoria, estoy evocando:
(1°) la toma de la tarima de discursos de la CGT por grupos contrarios a la dirigencia de la central obrera, el 7 de marzo 2017;
(2°) la recuperación política desexualizadora del acto en la Plaza de Mayo por el Día de la Mujer, al día siguiente, 8 de marzo de 2017; 
(3°) la reacción enardecida, en febrero 2017, seguida de una intervención policial abrumadoramente exagerada contra unas jóvenes que querían tomar sol sin corpiño en una playa pública de Necochea (provincia de Buenos Aires). 
En todos estos casos, es una rabia violenta lo que fue expresado por una de las partes.

Escuetamente apreciado, en el primer suceso se expresaron con violencia grupos radicalizados de diversas tendencias, para tratar de desplazar del palco a dirigentes del “stablishment” o “nomenklatura” sindical peronista. Allí había gente de tendencia neo-peronista junto con clasistas de prosapia marxista, confrontándose a viejos auténticos peronistas. Este episodio trae a la memoria la tragedia de Ezeiza de 1973; pero también aquella memorable confrontación en la Plaza Mayor de Buenos Aires, el 1° de Mayo de 1974. En sendos casos las corrientes enfrentadas eran substancialmente las mismas: un caudillismo de raíces feudales y de raigambre ideológica criollista[1] enfrentándose a jóvenes radicalizados mayoritariamente de clases medias, en general de origen inmigratorio europeo reciente[2] (aquellos “imberbes estúpidos” de Peron).
Esta corriente emergente enarbola una actitud anti-caudillo extraña a la ideología criollista adoptada por el peronismo desde su fundación. Ideología, ésta, que el peronismo auténtico -el de Peron- comparte con la vieja oligarquía patricia, quien la pergeñó entre fines del siglo XIX y principios del siglo XX para legitimar, en su versión  ilustrada, el poder feudal heredado de la Conquista castellana, amenazado por el aluvión modernizador de los inmigrantes gringos[3]. En su confrontación con este viejo esquema de poder, los jóvenes radicalizados de origen cultural gringo adoptan lemas engañosos y ambiguos; porque su “peronismo de izquierda” no existe: es un oxímoron; el mismo fundador del Movimiento lo dijo.

Lo que sí existe es, en cambio,  el pujante despertar de esa juventud de clase media argentina de origen mayoritariamente europeo reciente que, a la tercer generación, descubre ser argentina y, entonces, tomada de sorpresa y para evacuar el pánico que la carencia de identidad nacional le provoca, se convierte a la ideología popular predominante con el fervor, la intolerancia y la ambigüedad de los neo conversos; pero abrigando el propósito tácito y firme de desplazar del poder a la  guardia colonial del viejo caudillo. Éste es el oxímoron de la denominada “Juventud Peronista” y de los otros grupos militantes, algunos armados, que se alineaban  bajo el lema peronista en los años 1960/70, finalmente condenados por el viejo líder.
Lo que se juega en estas confrontaciones es nada menos que la integración de la cultura europea moderna a la nación argentina; una refundación de la identidad argentina en la modernidad venida de Europa desde fines del siglo XIX. Identidad que fuera ninguneada por todos los gobiernos civiles y militares, a la excepción del corto período del Presidente Alfonsín[4].
No es seguro que los jóvenes protagonistas de este drama argentino tengan consciencia de que ellos mismos están propugnando la modernización de la identidad argentina; pero las fuerzas tradicionales, a comenzar por el último gran caudillo -Peron-, no se dejaron engañar: este movimiento de juventud viene a subvertir el orden criollo tradicional y es, por lo tanto, subversivo.

La ausencia de lucidez de los jóvenes de clases medias convertidos a algún tipo de neo peronismo hace que estas confrontaciones devengan recurrentes y violentas. Porque se discute de la calidad y la repartición del puchero cocido, cuando lo que está en disputa es, en realidad, quién va a definir el menú y quién tendrá a cargo la cocina. El enemigo apuntado por los enardecidos del acto de la CGT era el actual gobierno, aunque su verdadero enemigo es, y los hechos lo demuestran, ese sindicalismo de viejo cuño peronista que asegura la continuidad de la tradición caudillista y feudalizante de Peron.

Los componentes del actual gobierno nacional pertenecen a las  clases medias altas y a las élites empresariales; ellos tienen, mayoritariamente, un origen cultural europeo de reciente inmigración. Por esta razón, sostienen una actitud anticaudillista visceral, extranjera a la ideología criollista; actitud similar entonces a la que mueve a los militantes que coparon el palco de la CGT.

En realidad, tanto los unos como los otros comparten las mismas raíces culturales europeas de reciente inmigración. Pero los de clase acomodada no lo reivindican, porque no lo precisan para continuar gozando del bienestar de clase burguesa que sus padres y abuelos han conquistado en la sociedad argentina. Por su parte los ex-montoneros y otras corrientes de izquierdas, enemigos objetivos del viejo peronismo, tampoco enarbolarán como identidad los valores de su real cultura de origen europeo reciente, porque el discurso neo-peronista o filo-criollista que sostienen quedaría entonces deslegitimado, puesto que quedaría al descubierto que el sistema cultural en el que se mueven realmente no es ni feudal, ni caudillista, ni criollista. Su verdadero tropismo visceral, casi inconsciente, no es una reivindicación de naturaleza económica, sino cultural y cívica; buscan instalar la modernidad como modo cultural y organización cívica predominante.

Por vías contrapuestas, ambos grupos emergentes de las clases medias “gringas” argentinas persiguen la conquista del poder, a favor de una visión modernizadora de la sociedad; una, sesgada hacia la izquierda; liberal o ultra-liberal, la otra. Y para conseguirlo reprimen la ostentación de su identidad cultural de origen gringo, que entonces deviene contenido críptico y subliminal. Porque expresarlo claramente los llevaría a una confrontación abierta entre sistemas culturales -el neo-feudalismo popular criollo, frente a la modernidad-, siendo que en ambos casos sus objetivos inmediatos son políticos y económicos, no cívicos ni culturales. Una confrontación entre sistemas culturales los desviaría de esos objetivos de corto plazo, convirtiéndolos además en argentinos traidores de la vieja Patria criolla de abolengo feudal, con la que siguen identificándose para medrar. Están, en realidad, en una impostura, oportuna y legítimamente señalada por los auténticos peronistas, baluartes de la tradición criolla.
La solución para salir de esta embarazosa situación sería la de refundar la república sobre la base de una nueva identidad nacional, en la cual ellos y todos los otros ciudadanos pudieran reconocerse plenamente. Se trata de una cuestión de relación de fuerzas entre esos distintos grupos culturales, los viejos coloniales y los recientes europeos, sin olvidar a los aborígenes.

Pero estamos lejos de una toma de consciencia tan radical y dolorosa; las ilusiones e imposturas criollistas de las clases medias “gringas” proseguirán. No existen pues, en la actualidad, las condiciones para “blanquear” la parte “gringa” de la identidad nacional, ni del lado de los burgueses acomodados encaramados al actual gobierno, ni del de la izquierda militante. Todos en su conjunto continúan entonando, como una incantación, loas a la vieja Patria criolla, ocultando así la naturaleza subversiva de su verdadera identidad, la que sin embargo podría conducir a una nueva república integradora y moderna, pos-feudal como lo es la sociedad de Chile o el Centro-Sur del Brasil. A pesar de constituir la mayoría demográfica y ser la fuente del dinamismo económico y cultural argentino, estos cripto-europeos actúan como si fueran “marranos conversos” en una sociedad patricia, caudillista y criollista heredada del feudalismo castellano. Esta impostura identitaria y cultural puede durar; y puede dar lugar a repetidas explosiones sociales si no atinaran a tomar consciencia de la verdadera etiología del malestar cívico, cual es el desfase cultural entre el país nominal actual -feudalizante, caudillista y criollista- y su propia realidad cultural, mayoritariamente moderna.

El criollismo afirma que el argentino por antonomasia es el criollo, porque el país es independiente gracias a los criollos y que los inmigrantes gringos llegaron invitados a trabajar -”para matarse el hambre”, dice la voz popular- en un país acogedor, que al llegar encontraron independiente, unido y organizado por los criollos de élite. El gringo y su descendencia son los invitados de la Patria criolla y deben estarle eternamente agradecidos. Sus actividades de bajo prestigio en el sistema feudal -agricultura, industria, comercio, investigación científica- deben pagar el debido tributo a la civilización criolla que los acogió, centralizada en su centro porteño. Estos criterios se explican, porque el criollo argentino -que no, el chileno ni el cuyano- es heredero de la caballería de los hidalgos españoles de la Conquista, punta de lanza del sistema feudal castellano. El criollo venera esos valores de la caballería feudal que son el caudillismo, la organización autoritaria de la sociedad, el desprecio oculto del trabajo agrícola, el prestigio de lo militar, de la violencia asimilada al coraje y al honor, y una racionalidad económica rentista. En otras palabras, en la Patria criolla los gringos deben crear riquezas para que el centro de extorsión localizado en el puerto de Buenos Aires opere retenciones, impuestos, tasas de carácter legítimamente confiscatorios (según la racionalidad económica feudal basada en la rapiña, la extorsión y el terror de Estado).
Esta ideología retrógrada sostiene en consecuencia que quien quiera pretender ser argentino debe asimilarse al orden criollo, identificarse a él. Toda otra identidad nacional seria subversión del orden establecido que ha acogido a los inmigrantes europeos. Aquellos jóvenes que se atrevieren a contestar el orden caudillista y feudalizante del criollismo deben recibir un “merecido escarmiento”, tal como lo anunciara el gran Caudillo en la Plaza de Mayo, un 1° de Mayo de 1974.
 
Este aparato ideológico es conservado y transmitido en el seno de lo que queda de las élites coloniales de origen hispánico (nuestros “patricios”) y sigue cundiendo en las clases criollas más modestas, terreno fértil para todo caudillismo. La ideología del caudillismo criollista rioplatense es altamente tóxica, porque es falsa y fundamentalmente reaccionaria. Sus raíces se hallan en la Conquista del Perú, impregnando sus colonias de autoritarismo, violencia, rapiña, latifundios y prestigio de la caballería y la ganadería vacuna, cooptando las jerarquías religiosas tanto cuanto pudieron, como en los mejores tiempos merovingios y visigóticos, lo que dió esa Iglesia oficial de naturaleza césaro-papista. Esta ideología anacrónica sería impensable en Chile, colonizado que fue por familias españolas de trabajadores (agricultores y artesanos) y, por lo tanto, país afortunadamente sin gauchos ni señoritos, sin Señores feudales ni caudillos, sin los Mitre ni los Rosas ni el peronismo de Peron, sin montoneras ni montoneros.

Sin embargo, los “gringos” que subieron al gobierno actual de la Argentina parecen carecer de la lucidez necesaria para percibir que su posicionamiento cívico y cultural está muy cerca de las intuiciones anti-caudillo de esa juventud que se dice peronista, pero que lo es falsamente; porque el peronismo es caudillismo de raigambre criolla colonial, cuyos arquetipos son el General San Martin, Juan Manuel de Rosas, Facundo Quiroga, Juan Domingo Peron Sosa y María Eva Duarte. Estos gringos burgueses y pequeño-burgueses actualmente en el gobierno no vislumbran la naturaleza cultural del combate que está en juego en este drama nacional, entre identidades y sistemas culturales diferentes. Y todavía menos, la necesidad de refundar la república sobre la base de una nueva identidad integradora de los gringos con los criollos y los aborígenes, construyéndose en la cultura de la modernidad que los gringos aportaron. Esto es, un sistema cultural fundado en la predominancia del pensamiento crítico racional personal, en la valorización del trabajo productivo, en la justicia social; una república de verdaderos ciudadanos autónomos, no de sujetos acaudillados y punteros.
¿Será que estos gobernantes sólo perciben sus propios intereses de clase privilegiada? Si ésta fuera la razón, el discurso anti-pobreza del actual gobernante presidencial sería una impostura. En todo caso, la falta de lucidez cívica lleva a este gobierno de “niños bien” a un conflicto inútil con la gente pobre, todavía enrolada bajo las banderas de un caudillismo vernáculo en desfase con el mundo moderno.

No obstante esta ceguera, parece improbable que el movimiento emergente de clases medias modestas, de clases obreras y de productores rurales de origen gringo pueda diluirse y perder fuerza. Sus primeros signos manifiestos comenzaron en los años 1960/1970; y no cejarán, porque es un mar cultural de fondo que responde a la asimetría nacional del 3 por 1: tres gringos radicados en el país por cada habitante de origen criollo, o sea, tres familias portadoras de la cultura moderna por cada familia enfeudada en el pasado caudillista popular[5].
Pero la corriente de fondo que lleva a  una refundación cultural modernizadora de la sociedad del Plata es todavía muy confusa y contradictoria, inconsciente del significado profundo de sus actitudes cívicas más viscerales. Si por ejemplo afirmáramos que los “niños bien” o los jóvenes gringos que manifestaron en Rosario el Día de la Bandera de 2009 están en el mismo combate identitario de fondo que los militantes de izquierda del mismo origen cultural, en este momento seríamos tratados de delirantes y racistas, tanto por los de ascendencia criolla como por los de origen gringa; porque la confusión introducida en la educación por el criollismo, tanto el de origen oligárquico como el peronista, es enorme: el relato histórico predominante es criollista.
Sin embargo, una misma reivindicación cívica y cultural une a sus componentes, a pesar de sus posiciones hoy francamente enfrentadas. Todo ocurre como si los intereses económicos de corto plazo enardecieran una lucha de clases que sofoca y torna imperceptible el nudo central del drama argentino, cual es el de una necesaria modernización cultural general que desemboque a término en la refundación de una identidad nacional integradora, pacífica y moderna. La modernización del país pasa por la modernización de la identidad cultural nacional; pero esto no se ve, todavía. Y se pierde el tiempo en confrontaciones que juegan en otros registros de corto plazo, como en los episodios de 1973, 1974 y recientemente, en el acto de la CGT en la Diagonal Sur de Buenos Aires.

En el segundo caso, el del final confuso del acto por el Día de la Mujer en la Plaza de Mayo de Buenos Aires, se trata de una tentativa bien lograda de desviar hacia contenidos políticos ajenos al feminismo, un acto mundial de connotación feminista: fue recuperado por jóvenes probablemente pertenecientes a las mismas tendencias radicalizadas que el día anterior habían copado violentamente el palco de los viejos cegetistas.
Ese acto destinado a hacer valer le derecho de las mujeres argentinas a vivir sin feminicidios, sin violencias de género y sin discriminaciones machistas, fue copado por bandas de jóvenes de ambos sexos que inundaron la plaza con banderas y lemas ajenos a los lemas feministas. A estar a las imágenes mostradas por la cadena de televisión TN, se trataba sobretodo de varones enmascarados y violentos. A esto se sumó, en la escalinata de la catedral, la vehemente violencia de un grupo de mujeres abortistas que golpearon e insultaron a un ingenuo embanderado con los colores, no ciertamente de la Iglesia Católica -que carece de colores y banderas-, sino del Estado del Vaticano, símbolo de un poder todavía césaro-papista que continúa condenando el aborto.

En el tercer caso, ocurrido un mes antes en la playa de Necochea -provincia de Buenos Aires- se vituperó crudamente a unas jóvenes que tomaban sol en  “top less”, como se hace habitualmente en la playas francesas y, hoy, también muchas payas italianas. Las forzaron a vestirse “decentemente”, bajo una lluvia de insultos. Para obligarlas a “volver a la decencia”, algún playero de cultura cavernaria y ultra machista llamó a la policía provincial, la que sitió ese sector de la playa con varios patrulleros, como si se tratara de dar asalto a un grupo de terroristas. Para los energúmenos que llamaron a la policía, el mostrar el cuerpo femenino en una playa es de una obscenidad intolerable, algo que merecería un castigo de tipo islamista. El caudillo Peron organizó, durante su última presidencia, el “escarmiento” de esos “imberbes estúpidos”, jóvenes que se asomaban a la política en el patio de los grandes, queriendo enfrentar a los dueños del patio. La persecución de Peron fue proseguida por la dictadura militar, que no hizo sino sistematizar metódicamente el “escarmiento merecido” de esos jóvenes. Entre nueve y treinta mil desaparecidos y cientos de miles de jóvenes exilados fue el precio que la sociedad argentina pagó para conservar el orden y las buenas conductas tradicionales. Pero esa juventud moderna rebelde vuelve por sus fueros, renace de sus cenizas de maneras varias e inesperadas. En Necochea, los mismos bárbaros de antaño se ensañan ahora con jóvenes mujeres de la nueva generación, que quieren liberar sus cuerpos y sus costumbres, a la par de las europeas modernas: para los amigos de la tradición, ellas merecían la represión policial y los insultos, un nuevo buen “escarmiento”, como en los años ‘70.

Sin embargo, el contexto cultural y social ha cambiado; esa lámina de fondo que emergió en los años ’60 y ’70, ahogada en la sangre, volvió de la mano de una nueva generación: la de los “niños bien” del actual gobierno, la de quienes prefieren el nombre de Campora al de Peron o la juventud reunida en Rosario en el Dia de la Bandera del 2009; y ahora, la de esas chicas que pretendieron inocente e ingenuamente ejercer su derecho legítimo de vivir libres en una playa, vestidas o desvestidas como se les cante, como si estuvieran en Francia, país civilizado.  La represión de los tradicionalistas ha vuelto a funcionar; sin embargo, no creo que se diluya esta lámina de fondo de reivindicaciones culturales modernistas, que re-emergen de múltiples e insólitas formas, a veces aparentemente contradictorias; pero que expresan, todas, la misma reivindicación: no somos feudales ni caudillistas, sino hombres y mujeres que piensan por sí mismos, personas libres, ciudadanos autónomos. Un signo alentador que lo confirma es el de los “tetazos” que siguieron a la represión inadmisible de aquellas top-less de Necochea.
Es evidente que cada uno de estos sucesos expresan una cierta exasperación, que merecería un análisis detallado. Algunos síntomas comunes observados en ellos dan lugar a reflexión: ¿Estaremos en los preliminares de una revuelta violenta? Esta revuelta en ciernes, ¿tomará una senda cultural reaccionaria, autoritaria, caudillista, tradicional? ¿O será una revolución progresista, innovadora de la moral cívica y social? El modelo de país y su devenir económico están en juego.



[1]  Más abajo esta ideología será sucintamente presentada.
[2]  Reciente significa los inmigrantes arribados a la Argentina desde 1850.
[3]  Gringo, en Argentina, es el inmigrante europeo en general; un andaluz era considerado “gringo” por la aristocracia correntina, a fines del siglo XIX.
[4] El autor de estas líneas no es del Partido Radical argentino.

[5] Ver cifras estadísticas del primer censo general de población de la Argentina, del año 1869, y compararlo con la cifra de inmigrantes de origen europeo que llegó a la Argentina entre 1850 y 1950, disminuida de la cantidad que no pudo encontrar buenas condiciones de asentamiento en el país y que, en consecuencia, la Argentina perdió como capital cultural, económico y demográfico.  La relación entre los efectivamente radicados durante ese siglo y la población “de origen criollo” censada en 1869 (un 85% de casi 1,8 millones de almas) es de algo menos de tres gringos por cada criollo.  Pero llegó el doble de europeos a las ribas del Plata; sin acceso a la tierra, discriminados cívicamente, sin poderse armar para conquistar “el Desierto” (las dos terceras partes del territorio nacional), retornaron decepcionados a sus países o se fueron a colonizar el Brasil o los Estados Unidos. Todo esto, gracias al caudillismo feudal y su ideología criollista, aún vigente bajo forma de populismo. 

lunes, 27 de marzo de 2017

EL SILENCIO DE LOS CULPABLES

Por Jorge Alberto Garrappa

Quien teme decir lo que piensa, tal vez pueda calificar este articulo como “políticamente incorrecto”.
Siempre he considerado que la historia solo puede ser comprendida en su contexto espacio temporal y no se la debe recortar nunca a la medida de cada uno.
Cualquier interpretación sesgada de los acontecimientos históricos puede resultar engañosa, facciosa y, por ende, fragmentaria.
Este 24 de marzo, ante tanta falsedad simbólico-ideológica, malversación histórica y tanta violencia verbal, me pareció oportuno ser “políticamente incorrecto”. 
Solo un poco.

En 1973, Perón no quería ser Presidente de la Nación por tercera vez.
Si, en cambio, pretendía ser la conducción del nuevo proceso político que se iniciaba y un referente estratégico de nuestro país en el exterior.
En ese marco, Isabel solo sería lo que había sido siempre: la compañera fiel de Perón.
Solo por orden expresa de su marido exiliado, debió cumplir misiones políticas correctivas ante las frecuentes desviaciones del peronismo proscripto y dividido.
La traición de Campora y de Montoneros fue la pinza que hizo estallar, deliberadamente, los planes de Perón.
Los infiltrados en el aparato del estado y en las organizaciones políticas y sindicales, estaban convencidos que la revolucionaria era Evita.
No Perón.
El enemigo intimo del General había puesto en marcha un mecanismo de tiempo para eliminarlo, tomar el poder y construir una Argentina socialista como la Cuba castrista o el Chile de Allende.
A Perón no le quedo más remedio que obligar a Campora a llamar a elecciones y asumir el gobierno junto a alguien de confianza moldeado en su propio crisol: Isabel Martínez.
No podía confiar en nadie más.
La formula Peron-Isabel recolecto el 61,85% de los votos pero Montoneros le contesto, solo dos días después, asesinando a Rucci en una emboscada.
Ante esta abierta provocación, el viejo General puso en práctica su ya histórica estrategia del equilibrio de las cargas.
Ante el avance inusitado de esa izquierda marxista violenta le dio carta blanca a la derecha  peronista de Osinde, Lopez Rega y compañía. 
Tambien violenta.
Trato de resguardar a algunos grupos juveniles para no caer en la trampa de la lucha armada foquista como herramienta de construcción democrática del país y pensar en el trasvasamiento generacional del movimiento. 
No alcanzo.
Tal como lo había previsto la conducción de Montoneros, la salud de Perón no resistiría mucho la desobediencia y la creciente violencia a la que ellos sometían diariamente al gobierno y pueblo argentinos.
En efecto, poco después de echarlos de la Plaza de Mayo y desenmascararlos delante de todos, el 1° de julio de 1974, el jefe murió.
Isabel no tuvo más remedio que ser la primer mujer Presidente de un país profundamente convulsionado y gravemente enfermo.
María Estela Martínez hizo lo que pudo y como pudo. Muy pocos la ayudaron.
Propios y extraños, le alcanzaban cada día un nuevo salvavidas de plomo a la viuda de Perón.
Al final, pretendieron que traicionase a su marido renunciando pero, en un último gesto de lealtad, ella se negaria.
Luder y cía. dejaron de ser una opción potable para los militares que decidieron dar el golpe el 24 de marzo de 1976.
Isabel pago los platos rotos y fue a parar presa a El Messidor durante cinco años mientras, muchos de los traidores que la  entregaron la negaron más de una vez como Judas y quedaron libres.
Ella soporto la prisión y el escarnio de casi todos los argentinos en un riguroso silencio.
Desde prostituta e inepta hasta responsable de los crímenes de la Triple A, fue acusada.
Aun así, jamás  pudieron quebrar su silencio.
Con el retorno de la democracia en 1983, el Presidente Raúl Alfonsín la invito -junto al ex Presidente Arturo Frondizi- a la Casa de Gobierno, en un fuerte gesto de unión de los argentinos.
Después se volvio a recluir en España, respondió ante la justicia cuando esta lo reclamo y se negó sistemáticamente a intervenir en la política argentina de cualquier manera.
Se podrá decir muchas cosas de Isabelita pero jamás que haya contribuido a agrandar la profunda grieta que divide a la Argentina.
Otros ex presidentes también han optado por mantener un respetuoso silencio de manera de no entorpecer la institucionalidad siempre en vilo de este país.  
En las antípodas encontramos a la ex presidente derrotada en las últimas elecciones del 2015.
La jefa de esa organización llamada precisamente “La Campora”, debería tomar nota de este ejemplo respondiendo a los reclamos de la justicia y contribuyendo a la unión nacional llamándose a silencio en vez de alimentar ese odio desestabilizante  que envenena el alma y la mente de los argentinos.

domingo, 19 de marzo de 2017

MEMORIAS EN BRONCE

Por Jorge Garrappa Albani

 Giuseppe Garibaldi

Después de escribir sobre la placa dedicada a la visita a nuestra ciudad, en 1922, del General Enrico Caviglia invitado por Don Faustino Ripamonti, me propuse escribir sobre otras placas de bronce que aún quedan aferradas a los muros de la ciudad.
Entre esos mudos testigos de la historia de la ciudad y de nuestra gente, recordé que en una esquina del barrio donde nací -entre las calles San Lorenzo y Garibaldi- debía haber una placa recordatoria.
Se encuentra justo en el nacimiento de esa cortada, sobre el muro de la vieja panadería que ya no está, donde mama me mandaba a comprar pan y algunas ricas facturas. El edificio aun se conserva, casi intacto.
Resulta imposible desconocer la fuerte preponderancia de la colectividad italiana en la historia y en el desarrollo cultural, institucional y económico de nuestra ciudad, en estos 136 años de vida.
Por ello, el testo fundido en el bronce, está escrito en italiano, lengua que en esa época no solo se hablaba en el seno de miles de familias sino que se enseñaba en escuelas bilingües como la “Dante Alighieri”.
Sobre ese trozo de bronce, montado sobre un pedazo de mármol blanco, se puede leer:

AL HEROE DE LOS DOS MUNDOS
HOMENAJE DE LA COLECTIVIDAD ITALIANA
GIUSEPPE GARIBALDI
1882 - 1934

Aquí debemos detenernos para repasar algunos datos biográficos y el significado de Garibaldi, tanto para los italianos como para los argentinos y rioplatenses.

Giuseppe Maria Garibaldi había nacido en Niza el 4 de julio de 1807. Debemos recordar que la perla de la Costa Azul, pertenecía a una Italia fragmentada como también la isla de Córcega.
Ambos territorios, después de largos años de ocupación napoleónica, pasaron a manos de Francia.
La fragmentación y ocupación de Italia por parte de Franceses y Austriacos al norte y Españoles al sud, terminaría con la Unidad del país en 1860.
Aquí cobraría gran relevancia Garibaldi quien, con la Expedicion de los Mil, lograba anexar el Reino de las Dos Sicilias –entonces en manos de los Borbones de España- al naciente Reino de Italia, impulsada por la casa  Savoia de Francia y el movimiento independentista denominado Resurgimiento Italiano.
Garibaldi era mason grado 33 del Gran Oriente de Italia, militante del pensamiento de Mazzini, anticlerical y mercenario por convicción ideológica.
Tuvo que emigrar de Italia en 1834, a causa de sus actividades políticas y se afincó en el sur del Brasil.
En 1836 intervino en una sublevación ocurrida en el Estado brasileño de Río Grande del Sur, lo que determinó que al ser derrotados los insurrectos llegara al Uruguay en 1841.
En Argentina estaba en curso la guerra entre Unitarios y Federales que enfrentaba al Brigadier General Juan Manuel de Rosas con  el Gral. Justo José de Urquiza, Gobernador de Entre Ríos apoyado por Brasil y el Uruguay, en manos de Rivera.
La flota rosista, al mando del Almirante Guillermo Brown, intentaba bloquear el puerto de Montevideo para recuperar el gobierno para Uribe.
En 1842 el Gobierno uruguayo designó a Garibaldi al mando de la flota anti-rosista. En Costa Brava, las naves de Garibaldi fueron derrotadas por las fuerzas de Brown.
Posteriormente volvió a dirigir una escuadrilla naval con la cual logró impedir que las naves de Brown bloqueasen Montevideo.
Garibaldi organizó entonces una unidad militar denominada “La Legión Italiana”, al frente de la cual se puso al servicio del Gobierno de Montevideo. Al frente de la Legion participo en el Combate de Tres Cruces y embarcado nuevamente en su flotilla -con apoyo de las escuadras de Francia e Inglaterra- ocupo en 1845 la ciudad de Colonia, la isla Martín García, la ciudad argentina de Gualeguaychú y la ciudad de Salto.
A consecuencia de estas acciones, el Gobierno de la Defensa de Montevideo otorgó a Garibaldi el grado de General en 1847 y Jefe de todas las fuerzas del Gobierno de la Defensa de Montevideo.
Garibaldi renunció a esa jerarquía y, en 1848, retornó a Italia con muchos hombres de la Legión Italiana uniéndose a las fuerzas militares de Mazzini y combatiendo en la defensa de la ciudad de Roma contra el Emperador Napoleón III.

Esto trata de explicar, de manera muy sintética, el significado del término HEROE DE LOS DOS MUNDOS que se acuño en torno e este controvertido personaje en toda la colectividad italiana a ambos lados del Atlántico.
Al pie del trozo de bronce fundido, dos fechas cierran el texto: 1882 – 1934.
La primera como dijimos, recuerda el año de la desaparición física de Garibaldi y la segunda, referencia el momento de colocación de dicha placa en su actual sitio. 

jueves, 16 de marzo de 2017

MEMORIAS EN BRONCE

Por Jorge Garrappa Albani 

Enrico Caviglia


Hace poco, en una de mis consuetas caminatas, al pasar frente a la “Residencia Ripamonti” descubrí a una joven pareja tratando de descifrar el contenido de la placa de bronce, opaca y sin brillo, agrapada al muro del ingreso principal.
Los chicos eran de una localidad vecina y les llamo mucho la atención semejante hallazgo. Intentaban traducir -del italiano- el contenido de ese escrito fundido en el metal.
Después de disculparme por mi imagen sudorosa, les traduje el texto y les conté brevemente el histórico motivo de la presencia de esa placa sobre el frente de la RR.
Los acompañe hasta la esquina del Museo Histórico y allí nos despedimos amablemente.
De regreso a casa no pude dejar de pensar en esa joven pareja que, viniendo de afuera, tuvo la curiosidad de saber sobre esa placa fijada allí desde 1922.
Me pregunte también cuantos jóvenes y adultos de esta ciudad ignoran su presencia y su historia. Fue entonces que me propuse escribir sobre esta y, tal vez, otras placas de bronce que quedan, en los muros de la ciudad, como mudos testigos de la historia y del sentido de la vida de nuestros antepasados.
 CON EL FIN CRUENTO DE LA GUERRA
QUE DIO A ITALIA LOS ANHELADOS CONFINES
LA HISTORIA SEÑALA EL NOMBRE
DEL GENERAL ENRICO CAVIGLIA
VENCEDOR DE VITTORIO VENETO
EL 4 NOVIEMBRE 1918
EN ESTA CASA HUESPED GRATO
EN RECUERDO
FAUSTINO RIPAMONTI
RAFAELA 22-23 MAYO 1922
Hubiese sido complicado para esos chicos, aun pudiendo traducir el texto, comprender el profundo sentir de un pueblo -dolorido que sacrifico a 600.000 jóvenes- por recuperar las tierras irredentas del Trentino, Trieste, Istria y Dalmacia.
En ese bronce se condensan años de un conflicto que, por sus dimensiones y dramatismo fue denominado por los italianos, la “Gran Guerra”. En realidad, fue un capitulo muy importante de la Primera Guerra Mundial 1914-1918.
La referencia al General Caviglia, vencedor en Vittorio Veneto, tiene gran significación pues se trata de quien tuvo a su cargo conducir el 8° Ejercito en la batalla que terminaría no solo la Guerra en Italia sino la Primera Guerra Mundial.
Para comprender esto es necesario recorrer al menos el último tramo de esta historia y recordar los acontecimientos que se sucedieron hasta la rendición del imperio Austro-Húngaro y el posterior armisticio.
El 19 de Junio de 1918, el ejército italiano no solo detenía un segundo ataque austriaco sino que lanzaba una exitosa contraofensiva envolvente sobre el Montello y el Bajo Piave llamada “Batalla Defensiva”.
El Comando Supremo Italiano, en el orden de ese día, escribió: "Cada soldado, defendiendo el Grappa, sintió que cada palmo del monte era sacro para la Patria".
Retomada la iniciativa estratégica por Italia, el 24 Octubre 1918 –al cumplirse justo un año exacto de la dolorosa derrota italiana de Caporetto- comenzaba la fase decisiva sobre el Monte Grappa, en la denominada “Batalla Ofensiva”.
El 4° Ejercito -comandado por el General Gaetano Giardino- con escasos medios, debía separar las masas austriacas apostadas en el Trentino y en el Piave, alcanzar la línea Primolano – Arten - Feltre y aferrar en combate a las reservas austriacas destacadas cerca de Belluno.
El éxito del 4° Ejercito permitiría que los Ejércitos 8° y 10° pudiesen atravesar el río Piave en crecida y avanzar decididamente hacia Vittorio Veneto.
El 29 de octubre el 4° Ejercito avanzaba en todos los sectores e irrumpía como una avalancha sobre el enemigo arrollando toda resistencia. Casi simultáneamente el 8° Ejército del General Enrico Caviglia, obtenía la victoria decisiva en Vittorio Veneto y comenzaba la retirada masiva de las fuerzas invasoras del territorio italiano.
Desde el 24 Octubre hasta el 3 Noviembre, el 4° Ejercito absorbió el 70% de las pérdidas totales de aquella sangrienta batalla final. De ese ejercito formo parte mi tío abuelo, el Caporale Mitragliere Felice Garrappa, quien salvo su vida y me acompaño hasta su muerte, acaecida el 1 de marzo de 1969, en Rafaela.
El 3 de Noviembre de 1918, en Villa Giusti (Padova) Austria firmaba el Armisticio y el 4 se suspendían las hostilidades.
Este resumen nos permite ubicar militarmente al Mariscal de Italia Enrico Caviglia pero, por que vino a visitar Rafaela y se alojo en la Casa Ripamonti en 1922…?
Caviglia, había adherido al fascismo y gozaba de optima reputación en Italia y entre los italianos en el exterior por la gloria obtenida en la Grande Guerra.
Era, además, autor de un proyecto de colonización italiana en América del Sud, por lo que, el Gobierno Italiano, lo envía a la Argentina desde abril hasta octubre de 1922.
Cabe decir que, como producto de estas y otras gestiones, el 7 de noviembre de 1924, el Ingeniero Felipe Bonoli adquiría 5.000 hectáreas de tierra en nombre de la Compañía Italo Argentina de Colonización, destinadas al desarrollo de una ciudad. Así se fundaba Villa Regina en Rio Negro.
En ese marco, el Commendatore Faustino Ripamonti, amigo personal de Enrico Caviglia, lo invito a visitar Rafaela que, en ese periodo, claramente presentaba un grado de desarrollo muy elevado distinguiéndose en toda la Región.
En los Grandes Almacenes Ripamonti podía encontrarse desde un alfiler hasta camiones, maquinaria agrícola, automóviles, helade­ras, cocinas, bazar, ferretería, electricidad, semillas, materiales de construcción, mueblería, comestibles, vinería, zapatería, joyas, sastrería, telas de todo tipo y mercería, entre muchos otros.
Pero Ripamonti no era solo un comerciante exitoso, sino una persona de bien comprometida con la ciudad y su gente. Nunca se dedico a la política partidaria pero se dedico a fortalecer instituciones sociales y educativas como la Sociedad Italiana “Vittorio Emanuele II” y la Escuela Bilingüe “Dante Alighieri”.
Gracias a su generosidad y la de su familia, la ciudad cuenta con su Iglesia Catedral, el reloj Floral de Plaza 25 de Mayo y el mástil frente a la Jefatura que, lamentablemente, se desplomo durante la fuerte tormenta del pasado 1° enero.
A este gran emprendedor y filántropo la ciudad le debe mucho, sin embargo tengo la sensación que no ha sido debidamente reconocido como lo merecía su dilatada trayectoria y accionar en beneficio no solo de Rafaela sino de la región.
Basta ver el deplorable estado del edificio y su recova –declarados viene protegidos del patrimonio urbano- sobre el que sobrevuela la velada intención de “dejarlo venir abajo” paulatinamente, de manera tal que resulte inevitable su demolición. Por supuesto aduciendo “razones de seguridad”.
Si esto sucediese, como todo parece indicar lamentablemente, se cometería la peor ofensa a la memoria de Don Faustino Ripamonti y su familia. Esperemos que esto no suceda y que el edificio y su recova, que constituyen las facciones únicas del rostro de nuestra ciudad, sean recuperados para la memoria como testimonio de la edad de oro de nuestra ciudad.

martes, 7 de marzo de 2017

TU MAS PROFUNDA PIEL

Julio Cortazar

Cada memoria enamorada guarda sus magdalenas y la mía -sábelo, allí donde estés- es el perfume del tabaco rubio que me devuelve a tu espigada noche, a la ráfaga de tu más profunda piel. No el tabaco que se aspira, el humo que tapiza las gargantas, sino esa vaga equívoca fragancia que deja la pipa, en los dedos y que en algún momento, en algún gesto inadvertido, asciende con su látigo de delicia para encabritar tu recuerdo, la sombra de tu espalda contra el blanco velamen de las sábanas.

No me mires desde la ausencia con esa gravedad un poco infantil que hacia de tu rostro una máscara de joven faraón nubio. Creo que siempre estuvo entendido que sólo nos daríamos el placer y las fiestas livianas del alcohol y las calles vacías de la medianoche. De ti tengo más que eso, pero en el recuerdo me vuelves desnuda y volcada, nuestro planeta más preciso fue esa cama donde lentas, imperiosas geografías iban naciendo de nuestros viajes, de tanto desembarco amable o resistido de embajadas con cestos de frutas o agazapados flecheros, y cada pozo, cada río, cada colina y cada llano los hallamos en noches extenuantes, entre oscuros parlamentos de aliados o enemigos. ¡Oh viajera de ti misma, máquina de olvido! Y entonces me paso la mano por la cara con un gesto distraído y el perfume del tabaco en mis dedos te trae otra vez para arrancarme a este presente acostumbrado, te proyecta antílope en la pantalla de ese lecho donde vivimos las interminables rutas de un efímero encuentro.

Yo aprendía contigo lenguajes paralelos: el de esa geometría de tu cuerpo que me llenaba la boca y las manos de teoremas temblorosos, el de tu hablar diferente, tu lengua insular que tantas veces me confundía. Con el perfume del tabaco vuelve ahora un recuerdo preciso que lo abarca todo en un instante que es como un vórtice, sé que dijiste " Me da pena, y yo no comprendí porque nada creía que pudiera apenarte en esa maraña de caricias que nos volvía ovillo blanco y negro, lenta danza en que el uno pesaba sobre el otro para luego dejarse invadir por la presión liviana de unos muslos, de unos brazos, rotando blandamente y desligándose hasta otra vez ovillarse y repetir las caída desde lo alto o lo hondo, jinete o potro arquero o gacela, hipogrifos afrontados, delfines en mitad del salto. Entonces aprendí que la pena en tu boca era otro nombre del pudor y la vergüenza, y que no te decidías a mi nueva sed que ya tanto habías saciado, que me rechazabas suplicando con esa manera de esconder los ojos, de apoyar el mentón en la garganta para no dejarme en la boca más que el negro nido de tu pelo.

Dijiste "Me da pena, sabes", y volcada de espaldas me miraste con ojos y senos, con labios que trazaban una flor de lentos pétalos. Tuve que doblarte los brazos, murmurar un último deseo con el correr de las manos por las más dulces colinas, sintiendo como poco a poco cedías y te echabas de lado hasta rendir el sedoso muro de tu espalda donde un menudo omóplato tenía algo de ala de ángel mancillado. Te daba pena, y de esa pena iba a nacer el perfume que ahora me devuelve a tu vergüenza antes de que otro acorde, el último, nos alzara en una misma estremecida réplica. Sé que cerré los ojos, que lamí la sal de tu piel, que descendí volcándote hasta sentir tus riñones como el estrechamiento de la jarra donde se apoyan las manos con el ritmo de la ofrenda; en algún momento llegué a perderme en el pasaje hurtado y prieto que se llegaba al goce de mis labios mientras desde tan allá, desde tu país de arriba y lejos, murmuraba tu pena una última defensa abandonada.

Con el perfume del tabaco rubio en los dedos asciende otra vez el balbuceo, el temblor de ese oscuro encuentro, sé que una boca buscó la oculta boca estremecida, el labio único ciñéndose a su miedo, el ardiente contorno rosa y bronce que te libraba a mi más extremo viaje. Y como ocurre siempre, no sentí en ese delirio lo que ahora me trae el recuerdo desde un vago aroma de tabaco, pero esa musgosa fragancia, esa canela de sombra hizo su camino secreto a partir del olvido necesario e instantáneo, indecible juego de la carne oculta a la conciencia lo que mueve las más densas, implacables máquinas del fuego. No eras sabor ni olor, tu más escondido país se daba como imagen y contacto, y sólo hoy unos dedos casualmente manchados de tabaco me devuelven el instante en que me enderecé sobre ti para lentamente reclamar las llaves de pasaje, forzar el dulce trecho donde tu pena tejía las últimas defensas ahora que con la boca hundida en la almohada sollozabas una súplica de oscura aquiescencia, de derramado pelo. Más tarde comprendiste y no hubo pena, me cediste la ciudad de tu más profunda piel desde tanto horizonte diferente, después de fabulosas máquinas de sitio y parlamentos y batallas. En esta vaga vainilla de tabaco que hoy me mancha los dedos se despierta la noche en que tuviste tu primera, tu última pena. Cierro los ojos y aspiro en el pasado ese perfume de tu carne más secreta, quisiera no abrirlos a este ahora donde leo y fumo y todavía creo estar viviendo.

domingo, 22 de enero de 2017

AMERICA FIRST…!!!

Por Jorge Alberto Garrappa



Después de participar, como “invitado especial”, en las dos grandes Guerras Mundiales y evitar que las mas duras batallas se librasen en su propio territorio -a excepción del ataque aéreo japonés a la Base Naval de Pearl Harbour- los EUA se transformaron en la “policía planetario” de la Democracia y la Libertad.
Desde 1945 en adelante no hubo conflicto en el que los EUA no tuviesen activa participación y liderazgo -oficial o extraoficial- para “garantizar la libertad y la democracia” en cualquier parte del mundo.
Cuba, Panama, Korea, Viet Nam, los Balcanes, Afganistan, Irak y Siria, entre otros, fueron claros ejemplos de esto.
Pero tal como afirmase, con gran precisión, Disraeli: “Las naciones no tienen amigos ni enemigos permanentes sino intereses permanentes”.
Los EUA nunca mas dieron puntada sin hilo, movido por sus intereses permanentes y tambien por la conveniencia y debilidad manifiesta de sus aliados y amigos.
El control del petróleo y la industria bélica fueron los intereses permanentes de Estados Unidos. 
Con Republicanos o Demócratas, igualmente.
La NATO fue el escudo protector de Europa diseñado contra el Pacto de Varsovia y el peligro Rojo drurante la Guerra Fría. Obviamente bajo la ferrea jefatura de los Estados Unidos de América.
El Plan Marshall permitió la reconstrucción de Europa pero no fue gratuito. A cambio perdieron su soberanía todas las naciones aliadas y derrotadas de la II Guerra Mundial.
Una densa red de bases militares y logísticas fueron instaladas en todo el continente europeo. 
La necesaria unidad de Europa no alcanzo para mitigar el ferreo liderazgo de los EUA. Pero no solo. 
También la reconstrucción de industrias, como la metalmecánica, fueron rapidamente absorbidas por las gigantescas compañías estadounidenses. Asi, la Opel y la Taunus de Alemania pasaron a manos de la Ford y la General Motors de Detroit.
La globalización de Ronald Reagan y la caída del muro de Berlin, marcaron el fin de la Guerra Fria y se busco construir una red interconectada de interacción económica entre los países, incluyendo a antiguos enemigos del Este, como China y la URSS.
Tal vez este haya sido un error estratégico de EUA, que aposto a invadir a los gigantes orientales con la mayor calidad y diseño tecnológico de sus productos sin contar, por ejemplo, que un salario en China es de 150/371 U$S o 2800/6000 A$R.
Esto llevo a las industrias estadounidenses a fabricar sus productos fuera de los EUA repatriandolos luego al gigantesco mercado de consumo interno, a bajo costo económico y con ingentes ganancias, pero generando una masa creciente de desocupados y  el cierre de muchas compañías nacionales.
La masiva inmigración latina, particularmente mexicana o cubana, contribuyeron a acrecentar el problema del empleo y al empobrecimiento del estadounidense medio del interior del país.
Trump plantea restaurar, de alguna manera, aquella vieja Doctrina Monroe: América para los Americanos.
Dice: ”America First” y propone reconstruir el país sobre la base del modelo de pre globalización.
Volver al país envidiado por todos, al país del “american dream” donde, todos podían alcanzar el mayor bienestar y confort en un marco de libertad y democracia plenas.
Trump acusa de esta debacle, al sistema político estadounidense, al que el no pertenece:
“Porque hoy no estamos haciendo una mera transición de poder de una administración a otra, o bien de un partido a otro.
Estamos transfiriendo el poder desde Washington D.C. hacia vosotros, el pueblo de América.
Desde hace demasiado tiempo, un pequeño grupo de nuestra nación ha estado cosechando los beneficios del Gobierno mientras que la gente ha tenido que cargar con los costes”, afirma.
Washington creció, pero la gente no percibió esa riqueza. Los políticos prosperaron, pero las fábricas cerraron y se perdieron trabajos.
El “establishment” se ha protegido a sí mismo, pero no ha protegido a los ciudadanos del país”. Dirá mas adelante.
Los políticos estadounidenses no han mirado ni escuchado al pueblo de a pie, sino a “Wall Street”. Se han mirado sus propios ombligos.
Eso explica porque la “Gran Manzana”, Washington o Los Angeles odian a Trump,  no lo votaron y ahora organizan la resistencia contra él.
Saben que se termino “la fiesta inolvidable” pagada por la mayoría de los ciudadanos americanos que quedaron fuera del sistema.
“Sus victorias no han sido nuestras victorias, sus triunfos no han sido nuestros triunfos, y mientras ellos estaban de celebración en la capital, en muchos hogares por todo el país había poco que celebrar.” Sentenciara en su discurso inaugural, el 45° Presidente norteamericano.
Por ello el pueblo apoyo a Donald Trump.
Porque desnudo al Rey.
“Nuestra gente dejará de cobrar las prestaciones sociales y volverá a trabajar, reconstruyendo nuestro país con mano de obra americana.
Vamos a seguir dos normas sencillas: comprar productos americanos y contratar americanos.
Buscaremos la amistad con todos los países del mundo, pero lo haremos con el convencimiento de que todos los países tienen derecho a anteponer sus intereses.
No queremos imponer nuestro estilo de vida a nadie, pero queremos mostrar lo bueno que es como ejemplo para los demás”. Expresara Trump.
Un párrafo aparte merecen los medios de comunicación de allá y de acá, que demuestran palmariamente los intereses que defienden y que los financian.
Ellos nos quieren convencer a todos que Trump es el demonio encarnado y deslegitimar su triunfo por haber recibido menos votos que la impresentable candidata Democrata, Hilary Clinton.
Debieran recordar que el sistema electoral norteamericano, que fue bueno hasta ahora, fue hecho por quienes hoy lo critican en la derrota. De cualquier manera, si este fuese imperfecto y hasta injusto deberían modificarlo por ley del Parlamento.  
Estoy sorprendido por esta suerte de “Camporizacion” de los sectores anti-Trump, que pretenden ganar en la calle lo que perdieron en las elecciones.
Esto siempre fue un rasgo característico de algunas republiquetas latinoamericanas pero jamás del “Gran Pais del Norte”, sin embargo sucede y hasta en algunos detalles sorprendentes.
Famosos actores, como Robert De Niro, Merryl Streep y varios otros, se parecen mucho a algunos de nuestros actores “resistentes” como Duplaa, Dady, Echarri, etc.
Cómplices necesarios, enriquecidos habitantes de su burbuja de cristal que ignoraron la pobreza y el desempleo que creaba el sistema del que ellos mismos hacían parte.
Pero me pregunto, si Trump es populista como dicen, ellos que serian?
Oligarcas? capitalistas? imperialistas? explotadores?   
Qué serian, en verdad?
A juzgar por el brillante discurso inaugural, muchos quisieran tener un Donald Trump en sus propios países.
Si solo cambiásemos “Estados Unidos primero” por “Argentina primero”… o si la consigna “Compra estadounidense y contrata estadounidenses” fuese cambiada por “Compra argentino y contrata argentinos”…ni que decir de esta afirmación: “Los políticos prosperaron mientras los trabajos se perdían y cerraban las fábricas. Sus victorias no han sido vuestras victorias. Sus triunfos no han sido vuestros triunfos. Y mientras ellos celebraban en la capital de nuestra nación, poco había que celebrar para las familias en apuros de nuestra nación. Todo eso cambia aquí y ahora.”
Creo que muchos quisiéran tener un Trump.