"Escribid con amor, con corazón, lo que os alcance, lo que os antoje. Que eso será bueno en el fondo, aunque la forma sea incorrecta; será apasionado, aunque a veces sea inexacto; agradará al lector, aunque rabie Garcilaso; no se parecerá a lo de nadie; pero; bueno o malo, será vuestro, nadie os lo disputará; entonces habrá prosa, habrá poesía, habrá defectos, habrá belleza." DOMINGO F. SARMIENTO



lunes, 6 de agosto de 2012

TORNA A SURRIENTO

Por Jorge Alberto Garrappa



Mi periplo italiano me llevo hasta Sorrento. Una pequeña ciudad de la Región Campania, de unos 15.000 habitantes.
Este se ha transformado en un destino turístico inevitable para quienes se encuentran en Napoli y pretenden disfrutar la Costiera Amalfitana.
Desde la ciudad Partenopea se puede llegar fácilmente a Sorrento tomando la Circumvesuviana. Línea férrea provincial -entre Napoli y Sorrento- que pasa por Oplonti y Pompeya, entre otras localidades muy requeridas.
Lo podríamos haber hecho a través del Ferry, via mar. Igualmente yo prefiero el tren.
La vista del golfo de Napoli y del Vesubio, que se tiene desde Sorrento, es fantástica. Irrepetible.
Una estrecha carretera también conecta Sorrento con Amalfi, serpenteando por los acantilados que bordean esa parte del Mediterráneo. El Mar Tirreno.
Los acantilados y farallones de Sorrento son tan impresionantes como los limones que se cultivan en esa zona.
En sus hoteles de lujo se han alojado actores, actrices y tenores de nota como Enrico Caruso y  Luciano Pavarotti.
Precisamente, Sorrento, no es solo famosa por los limones, el “lemoncello” o el licor “Strega”.
Lo es, principalmente, por aquella maravillosa canción que ha quedado grabada en la memoria de varias generaciones: Torna a Surriento.
Canción compuesta con motivo de la visita del Primer Ministro del Reino de Italia, Giuseppe Zanardelli, el 15 septiembre 1902.
Entonces, el pueblito no tenia cloacas, oficina postal, ni calles interconectadas y Zanardelli se hospedo en un hotel, propiedad del baron Guglielmo Tramontano, alcalde de la ciudad.
En ese mismo hotel, los artistas Giambattista y Ernesto De Curtis, trabajaban en la pintura de  frescos y decidieron componer una canción para “honrar” al ilustre visitante.
Ernesto De Curtis recuperó una vieja melodía compuesta años atrás y, su hermano, escribió -en el momento- el texto Torna a Surriento.
Posteriormente, con algunas pequeñas modificaciones, la canción fue presentada en el Festival de Piedigrotta de 1905.
Desde ese momento comenzó el éxito de esta columna sonora, convertida en una de las canciones napolitanas más famosas del mundo, junto a “O sole mio”.
A muchos, la letra escrita por De Curtis, parecía una canción de amor. En realidad era una canción de reclamo, contestataria, ocasional. Dirigida al corazón del funcionario público que, frecuentemente, antepone los fines electorales al cumplimiento de su deber cívico.
Inteligentemente, Giambattista, elige llegar a lo más profundo del corazón del Premier Zanardelli.
Y vaya que lo logro. Repasemos la letra de la canción.

(Vide 'o mare quant'è bello! Spira tantu sentimento. Comme tu a chi tiene mente Ca scetato 'o faje sunnà.)
Ves el mar cuanto es bello, inspira tanto sentimiento,  a quien lo mira, aun despierto hace soñar…

(Guarda, gua' chistu ciardino; Siente, sie' sti sciure arance. Nu prufumo accussì fino Dinto 'o core se ne va...)
Mira mira este jardín, siente siente perfume a naranjas, perfume tan delicado, llega dentro el corazon

(E tu dice "I' parto, addio!" T'alluntane da stu core… Da la terra da l'ammore...Tiene 'o core 'e nun turnà )
Y tú dices “Yo parto, adiós”, te alejas de este corazón, a la tierra del amor, tienes el coraje de no volver?

(Ma nun me lassà Nun darme stu turmiento! Torna a Surriento, Famme campà! )
Pero no me dejes, no me des este tormento, vuelve a Sorrento, déjame vivir!

(Vide 'o mare de Surriento, Che tesoro tene 'nfunno: Chi ha girato tutto 'o munno Nun l'ha visto comm'a ccà. )
Ves el mar de Sorrento, que tesoros tiene en el fondo,  quien ha viajado por todo el mundo, no lo ha visto como acá

(Guarda attuorno sti sserene, Ca te guardano 'ncantate E te vonno tantu bene… Te vulessero vasà. )
Mira en torno estas Sirenas,  que te miran encantadas, y te quieren tanto tanto…, te quisieran ya besar!

De mas esta decir que Zanardelli, sensiblemente tocado por esta hermosa canción, a su regreso tramito rápidamente los fondos necesarios para enviar a Sorrento. La muerte lo sorprendió sin poder ver los frutos de esa gestión.
Y a quien llegue hasta Sorrento alguna vez le digo, con Giambattista De Curtis, “Yo parto, adiós”; te alejas de este corazón; a la tierra del amor; tienes el coraje de no volver?

jueves, 26 de julio de 2012

LAS FONTANAS DE AGUA SURGENTE DE ROMA

Por Jorge Alberto Garrappa


No es ninguna novedad el hecho de descubrir la genialidad y el grado de desarrollo tecnológico alcanzado por los romanos en la época del Imperio.
Bastaría ver las míticas vías empedradas que, naciendo de la capital, atraviesan toda Italia.
Bastaría ver las “domus” pompeyanas, con sus impluvios y compluvios, que permitían recoger y almacenar el agua de lluvia para luego utilizarla de distintas maneras.
Bastaría ver los pequeños orificios, realizados en el pavimento de mármol del Panteón de Agripa, con los que –imperceptiblemente- se evacua el agua de lluvia que entra desde el óculo superior del gran monumento funerario.
Bastaría ver los magníficos acueductos que atraviesan los valles, entre las colinas, para conducir las aguas surgentes al centro poblado.
Todas obras de arquitectura, ingeniería e infraestructura que aun hoy sorprenden tanto a legos como a especialistas.
Dicen que conocer las fuentes de Roma ya justifica un viaje. De cualquier manera, recorriendo la ciudad -a pie y con una botellita de agua surgente- uno se encuentra a cada paso con estas monumentales obras de arte e ingeniería hidráulica.
Dicen también que, cada fuente de Roma, es el punto terminal de algún acueducto romano.
Mi espíritu periodístico me llevo a investigar sobre el particular y, mi espíritu docente, a condensarlo en un informe para su análisis y debate en los claustros.
Hay que decir que, los romanos, preferían que el agua de sus acueductos fluyese cuesta abajo, por gravedad, con lo que se evitaba aplicarle presión para que corriera.
Si, por el motivo que fuese, esto no era posible, el ingenio romano encontraba la solución con la construcción de “sifones”.
Los sifones funcionaban como vasos comunicantes, compuestos por tres elementos: un tubo descendente, uno horizontal y uno ascendente.
El tubo descendente era de mayor diámetro que los otros dos para que el agua adquiera presión suficiente y, una vez atravesado el tubo horizontal -que evita el cambio violento de dirección-, ascienda y continúe su camino.
Si uno ve el trazado de los acueductos de la antigua Roma, puede apreciar una especie de araña con centro en el núcleo urbano.
Bien, estos acueductos tienen sus nacientes en ríos y surgentes y sus terminales en establecimientos de baños (termas) o en distintas fuentes.
Dijimos que once son los acueductos de la Roma Antigua: Aqua Appia, Aqua Vetus, Aqua Marcia, Aqua Tepula, Aqua Iulia, Aqua Virgo, Aqua Alsietina, Anio Novus, Aqua Claudia, Aqua Traiana y Aqua Alexandrina.
Se sumaron en épocas de la Iglesia: Aqua Felice, Aqua Acetosa y Acqua Angelica, entre otros.
De las más de doscientas fontanas monumentales ubicadas en las terminales de estos acueductos o en algún tramo de su recorrido, elegí las siguientes:
Fontana dell’Acqua Acetosa (avinagrada) en el Piazzale Acqua Acetosa (zona Parioli). Proviene del acueducto Acetosa (Bernini s. XVII).
Fontana Ara Coeli (Altar de los Cielos) en la Piazza d’Ara Coeli (zona Piazza Venezia). Agua proveniente del acueducto Felice (Porta-Gucci-Brasca s. XVI).
Fontana del Babuino en Via del Babuino (Zona Campo Marzio). Sus aguas provienen del acueducto Felice.
Fontana delle Api (abejas) en Piazza Barberini (Zona Ludovisi-Colonna). Proviene del Aqua Marcia (Bernini s.XVII).
Fontana del Tritone en Piazza Barberini (Zona Ludovisi-Colonna). Acueducto Acqua Felice (Bernini s.XVII).
Fontana de la Bocca della Verita (boca de la verdad) en Piazza Bocca della Verita (Zona Rione Ripa). Acqua Felice (Bizzaccheri-Bai-Moratti s.XVIII).
Fontana della Dea Roma (diosa Roma) en Piazza del Campidoglio (zona Rione Campitelli). Acqua Felice (Bartolani s.XVI).
Fontana dei Leoni Capitolini en subida Campidoglio (zona Rione Campitelli). Acqua Felice (Pietrangeli s.XVI).
Fontane del Palazzo di Giustizia en Piazza Cavour (Zona Prati). Acqua Paola (Claderini s.XX).
Fontana di Piazza Colonna (columna de Marco Aurelio) en Piazza Colonna. Acqua Vergine (De la Porta s.XVI).
Fontana del Colosseo en Piazza del Colosseo. Acqua Felice,
Fontane di Borgo Vecchio en Via della Conciliazione. Acqua Paola (s.XVII).
Fontana della Farnesina en Piazza della Farnesina. Acqua Marcia (Pomodoro s.XX).
Fontana dei Fori Imperiali en Via dei Fori Imperiali. Acqua Felice.
Fontana dell’Acqua Paola en via Garibaldi (Zona Gianicolo). Acqua Paola (Fontana-Ponzio s.XVII).
Fontana dei Fiumi (Danubio, Nilo, de la Plata y Ganges) en Piazza Navona (zona Parione). Acqua Vergine (Bernini s.XVII).
Fontana del Moro en Piazza Navona. Acqua Marcia (Della Porta-Bernini s.XVI-XVII).
Fontana del Nettuno en Piazza Navona. Acqua Vergine (Della Porta s.XVI).
Le quattro Fontane en Via delle quattro Fontane. Acqua Felice (s.XVI).
Fontana del Pantheon en Piazza della Rotonda. Acqua Vergine (Della Porta s.XVI).
Fontana delle Naiadi en Piazza della Repubblica. Acqua Marcia (Guerrieri s.XX).
Fontana di San Giovanni in Laterano en Piazza San Giovanni in Laterano (Zona esquilino). Acqua Felice (s.XVI).
Fontana di Santa Maria Maggiore, en Piazza Santa Maria Maggiore (zona esquilino). Acqua Felice (Maderno s.XVII).
Fontana di Santa Maria in Trastevere en Piazza S. Maria in Trastevere (zona Trastevere). Acqua Paola (Fontana s.XVII).
Fontana della Barcaccia en Piazza di Spagna (zona Campo Marzio). Acqua Vergine (Bernini s.XVII).
Fontana di Trevi en Piazza Trevi. Acqua Vergine (Salvi s.XVIII).
Fontana di Trinita dei Monti (zona Campo Marzio). Acqua Felice (Lippi s.XVI).
Fontana dell’Adriatico en Piazza Venezia. Acqua Marcia (Quadrelli s.XX).
Fontana del Tirreno en Piazza Venezia. Acqua Marcia (Canonica s.XX).
Fontana del Viminale en Piazza del Viminale (ministero dell’Interno). Acqua Felice (Manfredi s.XX).
Además de estas y otras muchas fuentes, durante todo el trayecto de los acueductos, surtidores de fundición o piedra (llamados “nasoni” o narizones por la forma de su pico) vierten agua potable apta para el consumo humano.
La estrecha relación con el agua fue, es y será una característica distintiva del pueblo romano. A punto tal que, hasta ahora, la Comuna (SPQR Senatus PopulusQue Romanus) no ha logrado llevar adelante ningún proceso de privatización de este servicio público.
Ni que decir de la calidad del agua, que permanentemente vierten los narizones y fuentes romanas. Ella es excelente y fresca como ninguna.
Claro, esto hace perder fortunas a los embotelladores de agua mineral que ven como millones de turistas y residentes recargan incesantemente sus botellas mientras disfrutan de las bellezas de la Ciudad Eterna.

martes, 24 de julio de 2012

EL “TEMPIETTO” AL ALCANCE DE MI MANO

Por Jorge Alberto Garrappa



 
Apenas llegue a Roma, se lo hice saber a mi amiga María Luisa.
Ella, con la disponibilidad que la caracteriza, programo un “giro” por la Ciudad Eterna.
Comenzamos por visitar el lugar en que ella desempeña sus tareas habituales: la Real Academia de España en la Capital italiana.
La sede de la Academia está ubicada en la colina del Gianicolo, en el antiguo convento de San Pietro in Montorio. 
Fue enclave de singular importancia para la Cristiandad y muy ligado a la historia de España de finales del siglo XV.
Para llegar hasta la cima de la llamada “octava colina” romana, debimos pasar primero por la Fontana dell'Acqua Paola. Se trata de una monumental fuente de mármol, realizada en el siglo XVII, para celebrar la reapertura de un antiguo acueducto romano.
Más adelante, encontramos el Piazzale del Faro. Este contiene el precioso faro Manfredi -construido en 1911- donado por los italianos de Argentina, a la capital de la Madre Patria.
Sobre el murete del Piazzale del Faro, una placa de mármol blanco, colocada el 24 de marzo de 2006, recuerda con algun error de escritura: “A 30 anni del Golpe Militare in Argentina – Nunca mas – Mai Piu – SPQR – Embajada Rep. Argentina”.
Por fin, llegamos a la amplia explanada del conjunto monumental formado por la iglesia y el convento franciscano de San Pietro in Montorio.
El grupo edilicio está dotado de dos claustros. En uno de los ellos se levanta el Templete del Bramante.
Hacia ese claustro, precisamente, se abre la ventana de la oficina de María Luisa. Increíble. Extendí mi brazo y casi pude tocar esa joya arquitectonica de Donato Bramante que tantas veces vi en los libros de Historia de la Arquitectura.
Su construcción, levantada en el lugar preciso de la crucifixión de Pedro, fue posible gracias al patrocinio de los Reyes Católicos. Su protección y mantenimiento continua en la actualidad bajo la responsabilidad de España.
Pude saber que, en 1870, con Roma ya anexada al Reino de Italia, el complejo de San Pietro in Montorio, pasó a manos de la Junta Liquidadora de Bienes Eclesiásticos.
La Legación española solicitó el reconocimiento de los derechos históricos seculares de la Corona de España sobre el lugar y firmo con Italia un documento de transacción del conjunto monumental -el 21 de agosto de 1876- para instalación de una academia de bellas artes.
La sede de la Real Academia de España fue inaugurada oficialmente el 23 de enero de 1881.
Mas alla, las estatuas ecuestres -en bronce- que representan a Giuseppe Garibaldi y a su esposa Anita Garibaldi, forman parte del parque conmemorativo que recuerda los sucesos que tuvieron lugar en el Gianicolo, durante el asalto del ejército francés a Roma en 1849.
La particularidad es que “Marsala”, la famosa yegua de Garibaldi, tiene sus cuatro patas apoyadas en el piso, mientras el caballo de Anita, dos patas en el aire.
En Europa, desde la época del Imperio Romano hasta el Renacimiento, se representaban las estatuas ecuestres según la causa de muerte del personaje homenajeado.
Dos patas apoyados en el suelo, significaban su muerte en combate. Tres patas apoyadas, muerte por causa de heridas de combate y cuatro patas apoyadas, muerte de causa natural.
De hecho esta regla no se cumple a rajatablas en todas partes, basta recordar las estatuas ecuestres del General San Martin en nuestro pais.
De todos modos, siempre es interesante descubrir las concepciones artísticas, evocativas y significativas desarrolladas y representadas a lo largo de la historia.

ARA PACIS: LA MANO DE RICHARD MEIER EN ROMA

Por Jorge Alberto Garrappa



“Cuando volví a Roma de la Galia y de la España, bajo el consulado de Tiberio Nerón y Publio Quintillo, llevadas felizmente a termino las campañas en aquellas provincias, el Senado decretó que se debiese consagrar un ara (altar) a la Paz augusta en el Campo Marzio y ordenó que, en él, los magistrados, sacerdotes y las vírgenes vestales celebrasen cada año un sacrificio".

Con estas palabras, Augusto, en su testamento espiritual, trasladaba la voluntad del Senado de construir un altar a la Paz, a continuación de las campañas -por el llevadas a cabo- al norte de los Alpes entre el 16 y el 13 a.C. La inauguración del “Ara Pacis Augustea”, tuvo lugar el 30 de enero del 9 a.C.El proyecto original contemplaba un conjunto integrado por el Ara y un gigantesco reloj solar. La instalación urbanístico - ideológica -ideada para el Campo Marzio (Marte) septentrional- tuvo vida breve y, en pocas décadas, la integridad del Horologium (Reloj) resultó comprometida. En el área se determinó un general e irreversible proceso de descenso de la cota del terreno, debido en gran parte a las crecidas del Tevere (Tiber).
Los arquitectos romanos buscaron entonces proteger el Ara Pacis con la construcción de un muro que pudiese frenar este proceso de asentamiento. Obviamente, de nada valió esta precaución contra el continuo proceso de enterramiento del área.
El destino del Ara Pacis aparecía sellado y su clausura irreversible. Por más de un milenio el silencio cayó sobre Ara Pacis, haciendo perder hasta la memoria del monumento.
La recuperación del Ara Pacis, iniciada en el siglo XVI, se concluyo cuatro siglos después con la recomposición del monumento en 1938.
En efecto, en febrero de 1937, el Consejo de Ministros en vista del bimilenio del nacimiento de Augusto decretó el reinicio de las excavaciones, con el empleo de técnicas de vanguardia.
Entre junio y septiembre de 1938, contemporáneamente con las excavaciones, se desarrollaron las obras del pabellón, que debía contener la reconstrucción del Ara Pacis sobre el Lungotevere (costanera).
El 23 de septiembre, el día mismo de la clausura del año augusto, Mussolini inauguró el monumento.
Apenas se cruza el Puente Cavour, se encuentra el nuevo complejo museal del Ara Pacis cuyo proyecto fue confiado a Richard Meier & Partners Architects, estudio estadounidense al cual se deben notables proyectos de museos en el curso del siglo XX. La construcción fue asignada a la empresa italiana Maire Engineering.
El complejo es gestionado desde 2006, por la Administración comunal, la Superintendencia de los Bienes Culturales y la Oficina Ciudad Histórica.
El edificio debía ser permeable y transparente en relación al ambiente urbano, sin comprometer el monumento.
Un organismo lineal que se desarrolla a lo largo de un eje principal norte-sud y se articula en áreas descubiertas, ambientes completamente cerrados y en zonas cerradas, aunque visivamente abiertas a la penetración de la luz.
El nuevo complejo museal, esta subdividido en tres sectores principales. En el primero, una Galería cerrada a la luz natural, a la que se accede mediante una escalinata che supera el desnivel entre Via di Ripetta y el Lungotevere y relaciona la nueva construcción a las Iglesias neoclásicas que están delante.
La escalinata presentaba dos elementos que debían retrotraernos al pasado: una fuente (símbolo del puerto de Ripetta) y una columna (símbolo del obelisco existente en la época augusta) que ya no está.
La Galería, que alberga los servicios de recepción, tiene la doble función de recibir las visitas al monumento y de "escudar" o proteger el Ara desde el sud.
El Pabellón central es, donde de día, el Ara está inmersa en la luz difusa de los lucernarios y de amplios cristales filtrantes (1500 m2 de vidrio templado en placas de 3 x 5 m).
El tercer sector, al norte, tiene una Sala de convenciones de dos pisos con locales de servicios. Una amplia terraza abierta al público balconea sobre el Mausoleo de Augusto. Disfrutando el desnivel existente entre el Lungotevere y via di Ripetta, ha sido recabado un vasto plano semi-enterrado, flanqueado por el Muro delle “Res Gestae” ("Las gestas del Divino Augusto"), único elemento conservado del antiguo pabellón.
La elección de materiales busco la integración con el ambiente circundante: el travertino, como elemento de continuidad cromática, el revoque y el vidrio a fin de obtener una compenetración entre el interior y el exterior. Un moderno efecto de volumen y transparencia, de llenos y vacios.
Tratándose de un museo, el microclima interno fue confiado a un complejo sistema de climatización que responde a dos esenciales requisitos: ser lo más discreto posible respecto a la arquitectura circundante y reaccionar rápidamente a causas perturbadoras a las condiciones térmicas y de humedad.
Este museo es la primera obra arquitectónica realizada en el centro histórico de Roma desde la caída del fascismo hasta nuestros días.
Como siempre sucede con estas obras, que deben “coser” o, mejor dicho, integrar de la mejor manera lo nuevo con lo preexistente, ha desatado todo tipo de polémicas en la Ciudad Eterna.
El Sindaco Alemanno está impulsando un proyecto que busca, por un lado demoler el muro de Meier pues este oculta parcialmente la vista de las iglesias de San Girolamo y San Rocco y, por otro, desplazar la Fontana de los Navegantes.
Frecuentemente los arquitectos percibimos que, si tuviesemos la oportunidad de volver a proyectar la misma obra, seguramente hariamos varios cambios. Esperemos que esta nueva intervencion mejore todo lo bueno realizado.  

domingo, 22 de julio de 2012

EL "SANTUARIO" DE LOS GATOS DE ROMA

Por Jorge Alberto Garrappa


La última etapa del viaje por Italia me encuentra en Roma.
Para conocer la Ciudad Eterna hace falta toda una vida. Lo reconocen los propios romanos.
Y es verdaderamente así.
En esta oportunidad he querido ver edificios y espacios che no ven –por lo general- los turistas pero, que los ciudadanos romanos usan diariamente.
Uno de estos espacios es el Largo di Torre Argentina, en el corazón mismo de la capital del estado italiano.
Allí están las ruinas del Teatro de Pompeyo, entre cuyos restos arqueológicos viven decenas de gatos que, la Asociación Colonia Felina Torre Argentina- da en adopción a quien quiere cuidar de algunos de ellos.
Todo esto no sin antes compilar las formas establecidas cuya documentación emite dicha asociación.
Mi amigo Fabio -de origen siciliano pero romanísimo el- y su esposa Ada se han transformado en “papa” y “mama” de una pareja de estas criaturas que han querido bautizar como Romeo y Clelia.
A parte de esto, muchos turistas argentinos van allí creyendo encontrar un homenaje de Roma al país sudamericano.
Teniendo en cuenta la gran colectividad italiana residente en nuestro país, la atracción parece lógica y fundamentada.
En cambio, no es así.
Fabio dice que el nombre “Argentina” deriva del sonido agradable “plateado” de una campana. En la guía de Roma, se afirma en cambio que la Piazza toma el nombre de la Torre Argentina, asi llamada por Johannes Burckardt (en italiano Burcardo), quien desde 1483 fue maestro de ceremonias ininterrumpidamente, de los Papas: Sisto IV, Innocenzo VIII, Alessandro VI Borgia, Pio III y Giulio II.
El prelado, habia nacido en Estrasburgo, Argentoratum in latin. He allí porque amaba llamarse Argentinus.
El había adquirido los terrenos sobre los restos del Teatro de Pompeyo, haciendo construir su palacio, llamado Casa del Burcardo, en vía del Sudario 44.
Desde 1730, la propiedad fue parcialmente utilizada para construir el Teatro “Argentina” quedando la torre “ottocentesca” incorporada en una sobreelevación.
En 1909 se decidió reconstruir algunas partes de la capital del nuevo Reino de Italia, entre las cuales la zona de Torre Argentina.
A consecuencia de los trabajos, fueron descubiertos los restos marmóreos de una estatua colosal. Luego, las excavaciones arqueológicas llevaron a la luz un area sacra, de la época republicana de Roma.
Benito Mussolini, decidió entonces acondicionar el área para constituir el llamado Foro Argentina. El propio Duce lo inauguro en abril de 1929.
El palacio del Burcardo, restaurado, fue destinado a hospedar la SIAE (Societa Italiana degli Autori ed Editori), la Biblioteca y el Museo teatral del Burcardo.
También este “asilo felino” forma parte de la fascinación y la historia de la ciudad de Romulo y Remo, la cual requiere ser descubierta. Solo a pie.
Yo, como de costumbre, arroje una moneda en la mítica Fontana de Trevi. Por ello estoy seguro que retornare. Algún día.
Arrivederci Roma!

SPACCANAPOLI, EL "SURCO" QUE DIVIDE LA CIUDAD PARTENOPEA

Por Jorge Alberto Garrappa

Napoli es bellisima.
Ondulante. Dominada por la mítica montaña que se llevo consigo a casi todos los habitantes de Pompeya, Erculano, Stabia y Oplonti, en el año 79 d.C.
Napoli es rumorosa.
Cosmopolita. Con un tráfico, de tal manera complicado, de dejar huellas indelebles en la mayor parte de los automóviles que circulan.
Está claro que, sean los Borbones sean los Savoya, habían transformado a Napoli en una ciudad real de sus respectivos reinos.
A algunos amigos les he oído decir: “Napoli es muy bella, pecado que este llena de napolitanos” “Atención a la billetera!”.
Yo, en cambio, pienso todo lo contrario.
Napoli no sería tan bella y fascinante si no fuese porque sus habitantes son napolitanos a todo efecto.
Desde el dialecto dulcísimo y musical hasta la cortesía y el calor humano, hay todo un arcoíris variopinto por conocer.
Cierto que sus calles y plazoletas están plagadas de extracomunitarios -mayormente africanos de color- que tiran la mercadería en el suelo mientras la policía lucha –vanamente- por echarlos de alli.
Cierto que existe la “camorra”. Organización mafiosa que se “aggiorna” permanentemente buscando controlar las actividades más diversas de la ciudad.
Pero este problema no es patrimonio exclusivo de Napoli, Sicilia, Calabria, Puglia o del "Meridione" italiano.
Sucede en todas partes del mundo.
Cierto que Napoli esta sucia o, al menos, así lo es actualmente. Como sea, no podría jamás afirmar que el napolitano sea un pueblo sucio. Más bien diria contestatario.
La basura y su procesamiento son problemas, de tal manera complicados, que ponen en crisis a las más grandes ciudades del planeta.
Bien pronto, quizás llegara también a Roma y a otras ciudades “desarrolladas y limpias” como Torino o Milano, si no reaccionan rápidamente.
Cierto que, en Napoli, es más notable la desocupación debido a la gran inmigración -pobre y sufrida- que viene de ultramar buscando un futuro que no tienen en Africa.
Cierto que, en Napoli, hay algunos problemas de seguridad. Pero donde no los hay? Quien podria tirar la primera piedra?
He caminado Napoli. De día y de noche. No he tenido jamás un problema, más aun, he recibido de ellos solo lo mejor.
La devoción por Maradona es casi igual a la que profesan por San Genaro, el milagroso santo cuya sangre se licua una vez al año.
La “capilla”, hecha a propósito con los cabellos del "10", billetes argentinos, fotografías y escritos de todo tipo es custodiada hasta por el dueño del bar de al lado.
El mismo me dice, harto de los turistas argentinos que critican al Diego pero quieren llevarse la foto: “No sos el primero en fotografiarte junto al dueño de la mano de Dios, sos el millonésimo”.
Comprendo esta relación de amor entre Diego y los napolitanos. Ha sido él y solo él quien les dio todo. No solo deportivamente. Ellos le responden con su corazón.
He comido la mejor pizza de toda Napoli y de toda Italia en lo de “Michele”. Un lugar lindo. Pequeño. En via Cesare Sersale. Siempre lleno.
Por lo de Michele han pasado los más famosos. El propio Maradona, Sofia Loren y tambien Julia Roberts han disfrutado el producto de esos “pizzaioli” que se enorgullecen de estar allí desde 1870.
La buena pasta, en cambio, se come en “Mimi alla Ferrovia”. A dos pasos de nuestro hotel, en la esquina de Via Alfonso D'Aragona.
Un “ristorante” bien puesto, bien servido y, sobre todo, a muy buen precio. En los últimos días elegido por Maradona para invitar a cenar al jefe de la agencia de impuestos italiana.
El pescado, en cambio, lo he comido en la trattoria “Nennella”. Restaurante en pleno barrio de los Españoles con una atención muy especial. Informal. Casi como en la Parolaccia de Roma.
Los camareros se divierten entre ellos continuamente. Se pegan cada vez que a uno se le cae un plato o un vaso. Gritan todo el tiempo al ordenar un menu o para agradecer la “propina” de un cliente.
Tal vez porque balconea sobre el “mare nostrum”, las ciudades importantes del Norte –todas ellas mediterraneas- como Milano, Torino, Firenze o Roma, tienen cierta envidia hacia Napoli.
Su golfo “azzurro”, el Vesuvio y la luna creciente reflejandose en el mar, crean un telon de fondo magnifico en un paisaje inusitadamente bello.
A lo lejos, las islas de Ischia, Procida y Capri se recortan sobre el horizonte pretendiendo cerrar el abrazo gigante de ese golfo encantado.
Que decir sobre “Spaccanapoli”.
Esa calle, asi vulgarmente llamada (spaccare = partir), que divide netamente con su perfecta linealidad, la ciudad antigua entre el norte y el sud.
Esta vía constituye el Decumano (en latín: decumanus), eje que corría en sentido este-oeste en las ciudades romanas.
Junto al Cardo, eje que lo hacía de norte a sud, eran la base del esquema urbanístico ortogonal de la “centuriazione” romana (cuadrado de 60 hectáreas).
En el cruce de estas dos directrices principales se encontraba casi siempre el foro, o sea la plaza principal de la ciudad.
Spaccanapoli se subdivide en tres tramos: la Via Pasquale Scura parte de la cima de los Quartieri Spagnoli; la parte central, constituida por las vias Maddaloni, Domenico Capitelli, benedetto Croce e San Biagio dei Librai, donde se encuentran famosas plazas como la del Gesu Nuovo, San Domenico Maggiore, piazzetta Nilo y Largo Corpo di Napoli. Y, finalmente, la parte de Forcella.
En el origen, este trazado comenzaba en Piazza San Domenico Maggiore y proseguia hasta via Duomo.
Las numerosas Iglesias y plazoletas, el Castello, la Piazza del Plebiscito, la Galleria Umberto I, el Molo Beverello (desde donde partían los emigrantes para America) y la hermosa costanera, entre otros, hacen de Napoli una ciudad de ensueño.
Que enamora a quien la descubre.

domingo, 8 de abril de 2012

EN BICI A CONTRAMANO? DESDE AHORA SE PUEDE

Por Jorge Alberto Garrappa


El artículo, fechado en Milán 6 de abril 2012, informa que el MIT (Ministerio de Infraestructura y Transportes) de Italia ha recogido la propuesta de la FIAB (Federación italiana amigos de la bici). Una solución aplicable en calles de baja velocidad. Exultan los amantes del ciclismo de ciudad.
 
La Dirección General para la Seguridad Vial del MIT, ha resuelto aprobar la circulación -en bici- en ambos sentidos de marcha en calles de mano única.
Se aclara que se trata de una solución técnica que puede ser aplicada "en calles de, al menos, 4,25 metros de ancho, en zonas con límite de 30 km/h, de transito limitado y con ausencia de transito pesado". O sea, en la mayor parte de los centros urbanos de las ciudades.
Exultante, Antonio Dalla Venezia, presidente de la FIAB que desde hace años pide consentir, en los centros urbanos, el doble sentido de marcha en las calles de mano única: "Estamos verdaderamente satisfechos y agradecemos al Ministerio por esta apertura hacia la movilidad ciclística. Ha finalmente prevalecido el sentido común. Algunos municipios virtuosos y corajudos -como Reggio Emilia- han introducido ya esta solución que permite al ciclista realizar trayectos más breves, evitando seguir las manos únicas pensadas exclusivamente para los autos. Prácticamente un modo de desalentar el uso de la bicicleta".
En Europa la práctica es difundida y prevé, en la señalectica de vías de mano única, la aplicación de un cartel integrado con el texto "excepto bici". En Italia algunas comunas, pocas hasta el momento, han ya adoptado tal solución.
Enrico Chiarini, responsable del área técnica de la Fiab, explica: "El Ministerio, dando parecer favorable a nuestra propuesta, aun con prescripciones compatibles con los contextos urbanos, de hecho ha ofrecido a las administraciones locales un nuevo instrumento a favor del transito ciclístico. No solo, esta aplicación consentirá completar a bajo costo la red ciclística urbana de muchas municipalidades italianas y ofrecerá al ciclista interesantes alternativas en calles muy transitadas".
Parece que las crisis económicas -como la que sufre Europa actualmente- sirven para reflexionar y tomar medidas inteligentes, de bajísimo costo.
Claro, esto es posible por el nivel de educación, respeto y responsabilidad de la población, tanto por sus semejantes como por las normas que regulan la vida en comunidad.
Podría ser esto posible hoy en Argentina? La primera respuesta que nos viene a la mente es: No.
No, porque no se respeta la prioridad del peatón.
No, porque se toman las calles como pistas de carreras.
No, porque no se respetan los semáforos ni las señales de detención obligatoria del vehículo.
No, porque no se respeta la prioridad del que viene transitando desde la derecha ni las zonas de detención del transporte urbano de pasajeros.
No, porque los remises y taxis se creen dueños de la vía publica y porque el parque automotor obsoleto aun transita por las calles y las rutas del país.
No, porque se conduce en estado de ebriedad o de toxicidad verdaderamente peligrosos.
Como es posible que se violan las reglas de esta manera?
Porque fallan los controles, sin ninguna duda.
En los últimos años se controla –espasmódicamente- el uso de cascos, cinturones de seguridad y niveles de alcoholemia de conductores de automóviles y motocicletas.
También se demarcan bici sendas en algunas calles, lo que lleva a pensar el interés del estado en brindar cierta protección a quienes usan vehículos de menor porte.
No obstante ello, se carece absolutamente de políticas fuertes y sostenidas de respeto al peatón y al ciclista, los más indefensos y débiles eslabones de la cadena del tránsito urbano.
Es común ver como los peatones deben esquivar los autos -detenidos o aun en movimiento- sobre las sendas peatonales.    
Es común ver a los peatones recibir todo tipo de agresiones, de parte de los automovilistas que giran, cuando el semáforo habilita simultáneamente un cruce peatonal.   
Por todo esto, hoy parece imposible tomar medidas envidiables como la que se ha tomado recientemente en Italia.
Lo llamativo es que los argentinos, estando en el exterior, nos comportamos de manera diversa que en nuestro propio país.
Tal vez sea porque somos conscientes de la inflexibilidad de la ley y la dureza de las penas en esos lugares.
Veremos como resulta esta experiencia que ya se ha ganado detractores entre los muchos automovilistas de las superpobladas calles europeas.

miércoles, 4 de abril de 2012

ERNESTO BRUNO LA PADULA Y EL URBANISMO

Por Jorge Alberto Garrappa

Bajo la direccion general de Marcello Piacentini, junto a Juan Guerrini y Mario Romano, es el autor del Palacio de la Civilización Italiana - mejor conocido como el "Coliseo Cuadrado" - en el distrito EUR de Roma, fue el precursor de las zonas urbanas de Córdoba, Argentina.
 

 

En el 439° aniversario de la fundación de la ciudad de Córdoba, el problema de la megalópolis urbana mediterránea es todavía un poco enigmático.
Para las personas que viajan por primera vez, es casi increíble entender que está llegando a una ciudad fundada en 1573.
Se han salvado de la barbarie especulativa sólo un montón de recuerdos de su rico patrimonio histórico – cultural del siglo XVI.
En estos 439 años de vida, proyectos urbanos abundan, pero la gran mayoría se han mantenido en el olvido.
Tomemos el caso de la carretera de circunvalación, proyectada en 1944, donde la autopista está sin terminar y ahora superada por el crecimiento incontrolado de la ciudad lo que hace necesarios nuevos anillos de circunvalación y tangenciales.
Anillos concéntricos programados en el plan regulador de Ernesto La Padula, cuyo cumplimiento-con lógicos cambios y modernizaciones- le daría una mayor racionalidad y valor estético, tanto al desarrollo como a la red vial urbana de la ciudad.
Es por eso que es necesario conocer a Bruno Ernesto La Padula, arquitecto y urbanista italiano nacido en Pisticci, Provincia de Matera (Basilicata) en 1902.
Durante el período del fascismo, Pisticci y Matera pugnaban en convertirse en la capital de la provincia, que más tarde se asigno a la “ciudad excavada en la roca” (Matera), en 1927.
En el territorio de Pisticci se hizo - por el régimen de Mussolini - un campo de exilio interno de anti-fascistas, que fueron utilizados para limpiar y drenar las llanuras pantanosas y malaricas en Matera.
La Padula asistió a la escuela secundaria en Melfi (Provincia de Potenza) después de lo cual se trasladó a Roma, a la Escuela de Arquitectura, donde se graduó en 1931 bajo la dirección de Marcello Piacentini, más tarde llamado "el arquitecto del régimen fascista".
También fue muy activo escritor de artículos y viñetas por qué eligió el seudónimo de "Bruno de Lucania".
En 1928 se unió al MIAR, Movimiento italiano de arquitectura racional, iniciador del racionalismo italiano.
Después de haber diseñado el Palacio de la Civilización Italiana, en 1941, junto a sus colegas, acepto la designación de procurador con plenos poderes para el diseño artístico de la Exposición de la civilización italiana, que debía dar lugar al museo permanente, el que nunca se llevó a cabo debido a la entrada en guerra de Italia.
En 1940 fue nombrado ayudante interino en la cátedra de Diseño Arquitectónico y estudio de los monumentos de la Real Universidad de Roma, en 1946 se le confió la enseñanza de Diseño de Interiores, en 1948 se convirtió en profesor titular de la cátedra en que fuera asistente.
Los hermanos arquitectos, Attilio y Emilio, colaboraron en su estudio de diseño ubicado en la Piazza del Popolo, en Roma.
En 1948 dejó Italia para venir a la Argentina, donde la Universidad de Córdoba le ofreció la cátedra de Composición arquitectónica y planificación urbana.
En esos años se puede fechar la mayor parte de sus escritos sobre historia y planificación urbana.
También colaboró ​​con la revista "Historia del Urbanismo" y fue consultor urbanístico de los gobiernos provinciales de Córdoba, Catamarca y Salta.
En 1959 un grupo de hombres, incluyendo los arquitectos Julio Pinzani y Ernesto La Padula, propuso al Honorable Consejo Académico de la Universidad Católica de Córdoba organizar un centro de estudios encaminados a la creación de una facultad. Esa Facultad sería la prestigiosa casa de estudios superiores que cumplió más de cincuenta años de vida.
En 1962 se discutía la ubicación de la famosa Plaza Próspero Molina (en la que se hace, todos los años, el festival de folklore), en Cosquín.
El Decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Córdoba, envió a  La Padula para estudiar el pueblo para luego decidir el lugar adecuado para localizar dicha plaza.
En 1963, Ernesto de la Padula, regresó a Italia y murió en Roma en 1968.
Su hermano Attilio continuó la actividad del estudio de arquitectura romano, que operaba principalmente en las áreas al sur de la ciudad y, en particular, el barrio EUR y Giuliano-Dalmata. El hermano de Emilio, mientras tanto, continuaba su actividad arquitectónica en toda Italia.
Algunas de las obras más importantes en Italia son: Alojamiento en el centro de Villa Bellini en Catania, 1929, la Casa del Fascio de Tarento (proyecto de tesis de graduación), 1931; tribunales, palacios postales, el Palazzo Littorio, 1933-1937; los Iglesia de San Rocco en Pisticci, 1934; la Casina Náutica de la Fundación Caballeros de Colón sobre la costanera tiberina Flaminio en Roma, de 1934, la Plaza del imperio (ahora Plaza de la Libertad) en Ragusa, 1934, el Palacio de la Civilización Italiana (Plaza Coliseo) para la Exposición Universal de Roma E42 (Distrito EUR), 1937-1939 junto a Giovanni Guerrini y Mario Romano, el proyecto urbano y arquitectónico de la Universidad de la Ciudad de Bratislava y el Proyecto de la plaza de los Ministerios de Bratislava, 1942 con su hermano y Attilio proyecta el peralte del Municipio de Pisticci, en 1948.
Sin embargo, aparte de la gran contribución realizada por La Padula, parece importante hacer hincapié en la importancia de otros planificadores italianos que viajaron a Argentina después de la Segunda Guerra Mundial como Enrico Tedeschi y Ciro Calcaprina o incluso los que vinieron antes como Devoto, Enrico Rogers y Luigi Piccinato.